
Si has llegado hasta aquí es porque necesitas ayuda para ti o para alguien que te importa. Antes de bucear más en Reflexiones de una Psicóloga, déjame decirte que has dado uno de los pasos más difíciles.
Estoy aquí para acompañarte en los siguientes. Juntas podremos entender qué está ocurriendo, por qué tu cuerpo reacciona como lo hace y cómo empezar a recuperar equilibrio y claridad desde dentro. Si decides seguir explorando, encontrarás una forma de trabajar que integra mente, cuerpo y sistema nervioso para que el cambio no se quede solo en la teoría.


Puedes realizar la terapia tanto de manera presencial como online. A efectos prácticos y de eficacia de la misma, no existen diferencias entre hacerlo de una u otra manera. Es una cuestión de preferencias personales. Así que escoge la forma con la que te sientas más cómodo/a.
Sí. Se han realizado numerosas investigaciones al respecto y los resultando son concluyentes: la terapia online es igual de eficaz que la terapia presencial. Es fundamental, eso sí, que realices las sesiones en un espacio seguro para ti y tranquilo y, que dispongas de una buena conexión a internet.
En Rivas Vaciamadrid. Junto a la estación de metro Rivas Futura. Allí tengo mi centro, CENIT Psicología, un espacio que cuenta con más de 10 psicólogas especializadas.
Las sesiones suelen ser semanales o quincenales. Depende de tu historia, la disponibilidad de agenda y, siendo franca, las posibilidades económicas. Lo más habitual es comenzar con una sesión semanal, la cual se va espaciando una vez se van asentando los cambios.
Ojalá pudiera darte una respuesta objetiva; sin embargo, cada persona tiene una historia completamente diferente, con unas condiciones y hábitos también diferentes. La duración de la terapia depende de muchos factores, pero habitualmente va desde los pocos meses hasta el año.
La mente tiene muchas resistencias cuando comenzamos a trabajar y a indagar en ella. Los psicólogos disponemos de diferentes estrategias para poder localizar cuándo hay un bloqueo y cómo podemos solventarlo para llegar a un punto determinado y necesario.
Entender nuestra historia, el porqué de determinados comportamientos y/o sentimientos, tomar conciencia de qué es nuestra responsabilidad y qué no, nos puede ayudar a trabajar y a buscar otras alternativas que no supongan un daño para nuestra salud. De esta manera, aunque nos encontremos ante rasgos y/o situaciones que no podamos cambiar, aprenderemos a gestionar nuestra manera de reaccionar de una forma que no repercuta negativamente en nuestra salud mental ni física.
Puedes realizar la terapia tanto de manera presencial como online. A efectos prácticos y de eficacia de la misma, no existen diferencias entre hacerlo de una u otra manera. Es una cuestión de preferencias personales. Así que escoge la forma con la que te sientas más cómodo/a.
Sí. Se han realizado numerosas investigaciones al respecto y los resultando son concluyentes: la terapia online es igual de eficaz que la terapia presencial. Es fundamental, eso sí, que realices las sesiones en un espacio seguro para ti y tranquilo y, que dispongas de una buena conexión a internet.
En Rivas Vaciamadrid. Junto a la estación de metro Rivas Futura. Allí tengo mi centro, CENIT Psicología, un espacio que cuenta con más de 10 psicólogas especializadas.
Las sesiones suelen ser semanales o quincenales. Depende de tu historia, la disponibilidad de agenda y, siendo franca, las posibilidades económicas. Lo más habitual es comenzar con una sesión semanal, la cual se va espaciando una vez se van asentando los cambios.
Ojalá pudiera darte una respuesta objetiva; sin embargo, cada persona tiene una historia completamente diferente, con unas condiciones y hábitos también diferentes. La duración de la terapia depende de muchos factores, pero habitualmente va desde los pocos meses hasta el año.
La mente tiene muchas resistencias cuando comenzamos a trabajar y a indagar en ella. Los psicólogos disponemos de diferentes estrategias para poder localizar cuándo hay un bloqueo y cómo podemos solventarlo para llegar a un punto determinado y necesario.
Entender nuestra historia, el porqué de determinados comportamientos y/o sentimientos, tomar conciencia de qué es nuestra responsabilidad y qué no, nos puede ayudar a trabajar y a buscar otras alternativas que no supongan un daño para nuestra salud. De esta manera, aunque nos encontremos ante rasgos y/o situaciones que no podamos cambiar, aprenderemos a gestionar nuestra manera de reaccionar de una forma que no repercuta negativamente en nuestra salud mental ni física.