Tania

Gracias Gemma, porque si no te hubiera conocido no sé qué sería de mí hoy.
Siempre te has mostrado paciente y comprensiva conmigo, me has atendido en todas mis crisis fuera de nuestra hora de sesión, incluso has venido a verme en situaciones complicadas fuera también de sesión.
Te admiro y valoro como profesional, pero más aún como persona.
¡TE DEBO MI VIDA!