Lo que no me contaron… (testimonio)

Una historia con un comienzo mágico y casi milagroso, una parte central también mágica pero amarga, y un desenlace triste a la par de tranquilo… Y toda ella, envuelta en grandes dosis de amor.

Para introduciros en esta historia debo resaltar un detalle importante, mi pequeña gata Gaia (la preciosa gatita Carey de la foto) tiene un ritual casi todas las mañanas: se sube a la cama y me da con la patita para que le abra el edredón, le suba las piernas y pasando por encima de mi tripita se pueda acurrucar bajo mis rodillas.

El caso es que siempre he leído que los gatos tienen una sensibilidad especial en los embarazos y suelen cambiar algo de su comportamiento cuando la mujer está esperando un pequeñín… Por eso me extrañó mucho cuando en septiembre, Gaia, haciendo el ritual habitual, me pisó la tripa “como si nada hubiera en ella”. Días después confirmamos el aborto… Continuar leyendo “Lo que no me contaron… (testimonio)”