Paradojas de la vida

Estás vivo y pocas personas de verdad están a tu lado; sin embargo, si mañanas mueres muchísimas personas querrán estar junto a ti (incluso las que menos imaginas).

Vives y echas de menos que te abracen, tanto en momentos buenos como malos, y si mañana mueres nadie querría soltarte, muchas personas desearían tenerte otra vez entre sus brazos.

Hoy estás aquí y nadie o pocas personas tienen un detalle contigo, pero si mañana mueres te regalarán ramos enteros de flores.

En tu presente pocos te tienen en cuenta o al menos, no de la manera en que te gustaría, pero cuando mueras serás popular como mínimo, un día entero: colocarán fotos tuyas en sus redes sociales, dirán todo lo que te querían y lo especial que eras…

Qué paradoja la de la vida, que parece que no aprendemos a apreciar el hoy, a vivir aquí y ahora, a disfrutar de lo verdaderamente importante, a valorar a las personas que realmente queremos, a dejar de lado la hipocresía (que parece que se ha convertido en nuestro pan diario).

Nos olvidamos de pedir lo que necesitamos como si no nos mereciéramos el cariño de la persona que tenemos al lado, no nos permitimos decir “te echo de menos” o “te necesito” por miedo a no ser correspondidos, como si no fuésemos merecedores del amor de la otra persona… Y entonces esperamos, esperamos a que el otro adivine lo que queremos, esperamos que aquello que queremos de nuestra vida caiga del cielo o que se alineen los astros como señal de que ha llegado el momento de hacer lo que siempre hemos querido hacer.

Nos olvidamos de la importancia del DECIR, nos olvidamos de lo necesario que es ACTUAR y nos perdemos en nuestra propia INCOHERENCIA: porque pensamos una cosa, sentimos otra y hacemos todo lo contrario…

Y así, poco a poco, nos convertimos en nuestra propia paradoja, dejamos de vivir aquí y ahora para vivir anclados a lo que fue o acojonados por lo que será

¿Qué extraño, no?

Recupera la importancia de un abrazo,

La magia de la mano que te ayuda,

La excitación de los labios que te besan.

Aléjate de las relaciones tóxicas

Di te quiero, hoy

3 comentarios sobre “Paradojas de la vida

  1. Es extraño pero cierto…..y es que pedir cariño en esta sociedad se asocia con debilidad o falta de madurez emocional…y te lo digo en un momento que lo percibo de una manera cercana…pero bueno..últimamente yo no entiendo muy bien nada …
    Un saludo y una reflexión totalmente acertada

  2. Qué identificado me sentí…
    Me reconforta bastante leer esto, la verdad, cuando nos hundimos en la espiral de la soledad y negatividad los pensamientos se giran y el trago puede llegar a ser realmente amargo, me alegra saber que no soy el único que siente esos miedos y esos vacíos que ahogan.
    Mil gracias
    Un saludo
    Jaime

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