“Carta a mi cuerpo” de una paciente con anorexia

En los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), uno de los síntomas que presenta la persona con la enfermedad es un rechazo absoluto a su cuerpo, al que somete a grandes restricciones de comida y en ocasiones, grandes dosis de ejercicio.  La persona no suele permitirse “descansar”, manteniendo el cuerpo en un quehacer continuo.

Es por ello fundamental trabajar la percepción corporal y crear un acercamiento hacia el propio cuerpo, eliminando el miedo a verlo y aceptarlo tal cual es.

D.G. llevaba años sometiendo su cuerpo a duros entrenamientos diarios (dos horas mínimas); aquellas ocasiones en las que no podía entrenar le producían una gran ansiedad, por ello, todos sus planes terminaron desembocando en actividades deportivas.  Después de 2 años de terapia en los que D.G pudo comprender la raíz del problema, pudimos comenzar a trabajar su imagen corporal.  Una de las tareas fue escribir a su cuerpo, un gran enemigo durante años y un gran amigo desde hace poco tiempo… D.G ha luchado durante mucho tiempo, ha sacado fuerzas en momentos de gran debilidad para hoy poder decir que ES ELLA MISMA en su totalidad, en cuerpo y alma.  ENHORABUENA D.G :)

Querido cuerpo:

No sé muy bien cómo van a ser las siguientes palabras… Incluso me siento rara escribiéndote una carta, aunque tengo que reconocer que algo se me remueve por dentro al hacerlo.

Durante toda mi vida he creído que eras mi mayor enemigo, siempre estabas ahí aunque no quería verte! y con tus formas redondeadas (a mis ojos, porque la realidad es que no había redondeces sino huesos) me recordabas lo poco agraciada que era.  He intentado taparte con ropa, pero siempre llegaba ese momento en el que tenía que verte a mi lado (una ducha, desvestirme).  Me hacías tanto tanto tanto daño, que decidí torturarte: te quité todo lo que necesitabas para sobrevivir, tu alimento y, además, te sometí a ejercicio diario e intenso para matarte poco a poco y que desaparecieras.  Cada vez que te privaba de tu comida o cada vez que conseguía entrenar 3 horas, me sentía victoriosa! (qué ingenua).  En esos momentos de ganarte la batalla, no me daba miedo mirarte, te tenía sometido y eso me daba poder, creía controlarte! (de nuevo, qué ingenua). Todo el mundo me decía que no comía nada, que me estaba quedando muy delgada, que si no entrenaba demasiado… pero qué iban a saber ellos de nuestra batalla!! Tu siempre intentando ganarme…

…Los huesos que se me notaban eran la medalla y la copa de mi triunfo! Un poder que no estaba dispuesta a perder, no si eso supondría que de nuevo ganases tú… 

Pero sin darme cuenta, machacarte, controlarte, torturarte, esconderte… no me hacía sentir feliz, en realidad estaba sumida en una tristeza cada vez más profunda. ¡Cuánto envidiaba a las chicas que eran capaces de aceptarse, de ponerse faldas, de lucir sus brazos! Quería que me gustases, quería quererte, pero no conseguía disminuir mi odio hacia ti.  Tenía miedo de perder mi control sobre ti y que comenzaras a crecer y crecer para demostrarme que tú eras más fuerte.

Madre mía! Se me escapan las lágrimas al escribirte! y yo que pensé cuando Gemma me propuso esta tarea que era algo “fácil”… Es ahora cuando veo todo el daño que te he hecho… LO SIENTO!!!!! Creía que controlándote sería feliz, estaría tranquila… Pero ahora veo que te he controlado porque había partes de mi vida que no controlaba y necesitaba tener algo bajo mi control! Así que te tocó a ti… Pufffffffff, LO SIENTO!!! la de veces que te he callado cuando me decías que tenías hambre, la de veces que te he hecho correr cuando me decías que no podías más, la de veces que no te he dejado dormir cuando me decías que tenías sueño y necesitabas descansar… pero ya no hay batalla entre nosotros, TE LO ASEGURO! Poco a poco he ido mirándote, cada parte de ti, para conocerte tal cual eres: tu color de piel, tus lunares, tus formas… Y tengo que decirte que ahora que te conozco… ME ENCANTAS! 

…Prometo escucharte cuando tengas hambre, prometo hacerte caso cuando estés cansado… Eres parte de mí y quiero cuidarte…

He aprendido que formas parte de mí! Que me ayudas a andar, me ayudas a abrazar, a besar, a sonreír, a coger... Sin ti no podría ser! y por eso, GRACIAS y GRACIAS, porque tu siempre me has querido, simplemente me pedías que te aceptara como eras y AHORA LO HAGO! No pienso cambiarte más, QUIERO CUIDARTE, tenerte a mi lado… No me da miedo mirarte!! Me encanta!!!”

5 comentarios sobre ““Carta a mi cuerpo” de una paciente con anorexia

  1. Me ha encantado el texto. Muchas felicidades, enhorabuena!! Porque es algo muy dificil de enfretar para sanar y lo has conseguido! y Ademas este texto puede servir de ayuda para otras personas que estén pasando por lo mismo.

  2. Chicas les cuento tengo edad como para ser la mama de las adolescentes q comentan aca pero aun me atormenta tener piernas q considero.feas. No soy gorda gorda ……. Como poco…. He probado con todo sin exito. Odio com.todo mi ser ser tan caderona… Es lo q mas aborrezco y lo me deprime. odio y me deprimio siempre…. Admiro esa
    s mujeres estilizadas angostitas …odioasco me dan as caderas…. No me molesta.l panza….por ejemplo…. Las caderas si….toda ropa me queda horrible…. Las banco chicas

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